Estos días se celebra la solemnidad de San Pedro y San Pablo.  Simón Pedro y Saulo de Tarso, inconfundibles;  el primero con las llaves en la mano, el segundo con una espada. Aparecen representados en todas las iglesias de nuestra Comarca, como por ejemplo en la fabulosa fachada renacentista de la Colegiata de Santa María de Calatayud, realizada en 1528 por Juan de Talavera y Esteban de Obray.

 

 

Simón Pedro fue uno de los primeros discípulos de Cristo y tradicionalmente se le considera el primer Papa por lo que aparece en algunas representaciones tocado con la tiara papal. Las llaves simbolizan su cargo de guardián de las puertas del paraíso (Mt. 16, 19) . Otro de sus atributos es el gallo como recordatorio de la negación de Cristo lo que ha dado también pie a que en alguna imágenes aparezca llorando, como en un lienzo que se conserva en la iglesia de San Juan el Real de Calatayud o en los pasos de Semana Santa.

Saulo de Tarso o San Pablo era judío y en un principio, tras la muerte de Cristo, perseguía a los cristianos. Un día, en el camino de Damasco, una voz le dijo “¡Saulo! ¿Por qué me persigues?”, tomó el nombre de Pablo y se convirtió al cristianismo, dedicando su vida a predicar el Evangelio hasta que fue apresado y decapitado, he aquí el motivo de que aparezca con la espada.

Bajo la devoción de San Pedro se levantó una de las principales iglesias de Calatayud, San Pedro de los Francos y las de Paracuellos de la Ribera, Sabiñán, la parroquial de Tobed, Miedes de Aragón y Villarroya de la Sierra. Es curioso, sin embargo que a San Pablo no se le dedicase ninguna…

A parte de las celebraciones religiosas correspondientes, en alguno de nuestros pueblos en la madrugada del día de San Pedro y San Pablo se celebraba la sampedrada, con características similares a la noche y mañana  de  San Juan, los mozos adornaban las ventanas de las chicas con cerezas etc… esta vez eso sí sin poner el catálogo de objetos desagradables que se ponía en San Juan….

Este día marcaba el inicio de muchas labores agrícolas, era cuando se arrancaban los ajos y se plantaban las judías pero sobre todo era el pistoletazo de salida de la siega; primero la cebada, luego el trigo, el centeno y la avena. Los pueblos bullían de hombres venidos desde Extremadura, Murcia, Alicante o Valencia para segar….. pero este tema lo dejamos para otro momento….